De izquierda a derecha, en dirección a las cuerdas del reloj:
- Computador: la fuente donde está todo lo necesario para hacer de la experiencia traductora una fuente inagotable de conocimientos y de consultas de todo tipo. Además sirve para mantener el contacto o para disfrutar de la música para hacer la pega en forma más agradable.
- Agenda y lápiz, más libro demagógico o intelectualista: ideal para anotar todo aquello que quisiera recordar, y lo otro es importante para poner un toque personalizado a tu oficina, como una seña de identidad ideológica.
- Refresco: la pausa que refresca, para los momentos en que sientes la garganta seca entre párrafo y párrafo, entre oración y oración, entre texto y texto.
- Cigarrillos más encendedor: porque una cosa no puede ir sin la otra en jamás de los jamases, esto es ideal para un momento de relajo, una bocanada para arreglar cualquier conflicto relacionado con la traducción.
- Diccionario y libro de gramática: fuentes ideales para consultas generales de lengua, especialmente con el inglés, que suele ser traicionero.
- Biblioteca del traductor: son obras de consulta para hacer mejor el trabajo, sin olvidarte de lo que te hablaban tus profesores universitarios.
